Il Ponte dei Pugni

El Puente de los Puños es un pequeño puente situado en el sestiere de Dorsoduro, a medio camino entre el Campo San Barnaba y el Campo Santa Margherita, que podría pasar desapercibido si no fuese por las huellas marcadas en el suelo, en color blanco.

Estas huellas, marcan el lugar en el que se situaban los luchadores de dos familias venecianas muy poderosas: los Nicolotti y los Castellani, que se citaban aquí para pelearse a puñetazos (pugni). Dado que por entonces los puentes no tenían barandilla, el perdedor caía al agua, así que gana la banda que más contendientes conseguía mantener sobre el puente.

La verdad es que estas peleas eran de gran violencia y evolucionaron de los puñetazos a las armas provocando incluso muertos. Por eso se prohibieron en el siglo XVIII y se colocaron barandas en todos los puentes.

Si recordáis, en esta entrada os hablé del único puente que queda en Venecia sin parapeto, el puente Chiodo.Personalmente este puente dei Pugni me gusta mucho por la historia que tiene detrás pero también por su ubicación entre esos dos Campi y por su fantástico entorno. Campo Santa Barnaba tiene una pequeña anécdota personal que repetimos siempre que pasamos por allí y Campo Santa Margherita es uno de mis preferidos, así que por su ubicación cercana a éste, hay un ambiente fantástico de estudiantes y lugareños en los alrededores.

Junto al puente suele haber una barca amarrada en la Fondamenta que vende verduras y frutas frescas, con lo que el rinconcito se convierte en una preciosidad.

Y a sus pies, se encuentra la Osteria Ai Pugni, cuyos vinos y cichetti me gustan mucho. Qué más se puede pedir!

El Puente Chiodo

Una particularidad de Venecia, es la gran cantidad de puentes que unen entre sí las pequeñas islas que componen el Casco Histórico.

Entre todos esos puentes, uno de mis favoritos es el Ponte Chiodo, en la Fondamenta de San Felice. Es un puente pequeñito, escondido tras la abarrotada Strada Nuova en el sestiere de Cannaregio, sobre el Rio de San Felice. Conecta la Fondamenta del mismo nombre con una casa particular, por lo que es propiedad privada.

Su curiosidad radica en que es el único puente que queda en Venecia sin barandilla. Los puentes en Venecia son unos 445 y,originalmente, todos fueron construidos en piedra y sin las protecciones laterales llamadas spalletti, a excepción de aquellos por los que pasaban las procesiones ducales, que se protegían para seguridad del dux y su comitiva. Esto conllevaba un serio peligro, principalmente en las horas nocturnas, así que en el siglo XIX, por razones de seguridad, se decidió colocar parapetos o barandillas y, solamente dos, han sobrevivido sin ellos: el Ponte Chiodo en Cannaregio y el Ponte del Diavolo, en la isla de Torcello.

Su nombre, Chiodo, proviene de la noble familia veneciana que una vez fue dueña del puente, algo bastante común en la Serenissima y que obligaba a los transeúntes a pagar el pontazgo si querían atravesar el puente en cuestión.

Merece la pena localizarlo en un paseo de camino a la Fondamenta Misericordia, uno de nuestros lugares TOP para tomar un aperitivo a última hora de la tarde, cuando la tenue luz de algún farol lo ilumina y lo envuelve en un halo de misterio.

Y si no estáis muy cansados, en las cercanías, encontraréis la Scuola Grande della Misericordia, una de las obras maestras de Sansovino de la que os hablaré en otra ocasión y la imprescindible Cà D´Oro alla Vedova, cuyas polpetti son una delicia que no debéis dejar de probar.

¿Conocéis este curioso puente? Contadme!